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Sermón: Señor ven a mi casa antes que mi hijo muera.

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Texto : Jn.4:46-54
Tema : Señor ven a casa antes que mi hijo muera. (Pastor: Pablo Duque)
 
Hace un tiempo atrás, la revista Times escribió un reporte inquietante: “Padres desanimados entregan a sus hijos.”
El artículo contaba que decenas de padres frustrados estaban llegando al sexto piso de la Corte de Manhattan, para entregar voluntariamente a sus hijos en adopción.
La razón: – Simplemente, ellos no podían controlarlos…
 
Uno de los padres argumentaba que no podía manejar a su hijo adolescente después que la madre murió...
Otro padre entregó a su hija adolescente porque estaba viviendo salvajemente… totalmente fuera de control.
Los oficiales de la corte que escucharon estos casos estaban desconcertados.
Un juez le preguntó a una madre que había llevado a su hija: “¿De veras no la quieres? ¿No te gustaría llevártela a casa?” La madre, cansada, movía la cabeza que no… La jovencita irrumpió en sollozos incontrolables.
 
El artículo señalaba que las familias se estaban separando a gran velocidad.
 
La Corte Familiar de Nueva York estaba abrumada con los casos que tenía que resolver.
Porque muchos de los niños puestos en hogares para posible adopción, pronto caían en una peor condición.
Y terminaban huyendo y viviendo en las calles.
 
1Pe 5:8 = “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”
 
La Biblia nos dice claramente que en los últimos días, la iglesia de Jesucristo enfrentará la ira de un diablo rabioso.
 
…Ap.12:12  = ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.”
 
Y la pregunta es: ¿Hacia dónde está dirigiendo su ira el diablo?
Él está apuntando a familias… tanto salvas como inconversas, por todo el mundo.
El enemigo como nunca está rugiendo como un león voraz y atacando los hogares para destruirlos.
Porque está decidido a destruir matrimonios, distanciar a los hijos, poniendo a familiares uno contra otro.
Y su meta es sencilla: él quiere traer la ruina y destrucción a cada hogar que se lo permita.
 
Jesús hizo referencia a esta obra demoníaca cuando describió a Satanás, diciendo:
 
Jn. 8:44 =  “Él ha sido homicida desde el principio…”
 
Y si estudiamos la Biblia vemos que ese plan destructivo del diablo ha funcionado con éxito, desde que existió la primera familia en la tierra.
Fue el diablo quien entró en Caín… y lo convenció para que matase a su hermano, Abel.
Y este homicida aun está obrando…
 
Las estadísticas de estos últimos años revelan esto de manera horrenda:
Cada año son miles los homicidios sangrientos en México… USA… y en diferentes partes del mundo.
-      Ayer 10 personas decapitadas en Acapulco…
-      En otra parte de México ejecutaron a 21 personas más.
Detrás de cada una de esas víctimas que matan hay esposas, madres, e hijos que son terriblemente marcados.
 
Las tragedias que plagan las familias hoy están más allá de lo creíble.
Y eso está sucediendo en todo el mundo…
Porque un diablo rabioso está haciendo estragos… Y no se detendrá hasta que devore cada familia a su paso.
 
Tristemente también muchas familias de creyentes están siendo sacudidas por el caos, la tristeza y el dolor.
A causa de esa devastación demoníaca que se manifiesta de muchas maneras:
- A través del divorcio, hijos rebeldes, adicciones o una inusitada violencia intrafamiar.
Y el resultado siempre es el mismo: Una familia que antes fue feliz es separada y devorada.
 
Estamos viviendo una crisis en la familia que humanamente parece no tener salida.
Y la pregunta es: ¿Cómo podemos salvar a nuestras familias de esa ruina y la destrucción?
 
En la historia leída vemos una familia viviendo una crisis que humanamente no tenía salida.
 
Jn.4:46 = “…Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.”
 
¿Cuántos saben que cuando hay una enfermedad terminal, eso es una crisis para toda la familia?
Esta era una familia de distinción, quizás hasta de realeza.
Pero un espíritu de muerte colgaba sobre ese hogar… mientras los padres cuidaban a su hijo moribundo.
La Biblia dice que ese oficial del rey… que tenía a su hijo agonizando… cuando escuchó que Jesús estaba a Galilea… fue a su encuentro a pedirle ayuda.
Este hombre tomó una decisión que cambió el destino de su vida y de toda su familia.
 
Hay decisiones que pueden marcan nuestra vida… que pueden cambiar nuestro destino
 
Pero también hay otro tipo de decisiones que pueden cambiar la vida y el destino de los que amamos… de aquellos que están a nuestro lado.
Y es por esas decisiones (buenas o malas) por las que en definitiva tú y yo seremos recordados.
 
Pr.10:7 = La memoria del justo será bendita, más el nombre de los impíos se pudrirá.
 
No seremos recordados por los restaurantes a los que invitamos a comer a nuestros hijos o a la esposa…
Tampoco serás recordado por el carro último modelo que manejabas…
Ni siquiera serás recordado por el trabajo que realizabas…
Serás recordado por aquellas decisiones que tomaste… y que cambiaron la vida de otros.
Por acercar… o por alejar a los tuyos de Dios…
 
Dile al que está a tu lado: Tú puedes marcar el futuro eterno de tu familia.
 
Ese padre desesperado, fue a rogarle a Jesús para que entrara en su hogar… por la necesidad de su familia.
 
Vs. 47 = “Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a Él y le rogó que desendiese y sanase a su hijo…”
 
En cualquier hogar los problemas van a continuar hasta que alguien eche mano de Jesús.
- Cuando las situaciones de la vida están más allá de cualquier esperanza humana.
- Cuando no hay consejo, ni doctor o medicina, o cualquier otra cosa que pueda ayudar
- Cuando se requiere con urgencia un milagro… para que la familia no termine en devastación.
- Cuando se necesita un milagro… para salvar el matrimonio.
- Cuando se necesita un milagropara sacar a un hijo de la adicción.
- Cuando se necesita un milagro… para ahuyentar las sombras de muerte… o espíritus de pobreza de nuestra casa.
  La única esperanza es que alguien se tomé seriamente de la mano de Jesús.
 
Alguien tiene que prestar oído, prestar atención a Dios.
No importa quién sea, ya sea el padre, la madre, o hijo.
Alguien tiene que tomar con seriedad la responsabilidad de echar mano de Jesús.
Alguien en tú familia tiene que tomar la decisión de llevar a Jesús a casa.
 
Porque las tinieblas sólo pueden gobernar hasta que alguien se levanta con la luz.
El mal reina… sólo hasta que el bien se levanta…
 
En otras palabras, ese hombre fue a rogarle a Jesús que hiciera algo para que el diablo sacara sus garras sucias de su familia.
 
Sin duda había otros miembros de la familia en ese hogar, quizás tías y tíos, o abuelos, u otros hijos…
Pero el mérito fue de ese padre quien se acercó y tomó en serio las palabras de Jesús… y no la soltó.
Como resultado su hijo fue sanado… y  toda su casa creyó, incluyendo a los sirvientes.
 
Vs. 53 = “…y creyó él con toda su casa.”
 
 Podemos llorar por el mundo entero… e ignorar a miembros de la familia quienes se están muriendo en pecado.
 
 Vs.49 = El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera…
 
 Diga conmigo: Antes que mi hijo muera…
 
Ese padre estaba desesperado rogando por lo que era suyo…que el diablo le estaba robando…
 
Es verdad que la iglesia de Jesucristo debe estar ocupada ganando almas para el Reino de Dios…
…y ¡Gloria a Dios!, porque muchos cristianos somos fieles haciendo esto.
Es verdad que debemos orar por las naciones perdidas, por avivamiento en nuestra ciudad, por los compañeros de trabajo, por nuestros vecinos inconversos.
 
Doy gracias a Dios que siempre hay un remanente fiel que está haciendo ese trabajo importante.
Pero, déjame preguntarte: ¿Quién está orando fielmente por tú padre, madre, hermana, hermano, primo/a, abuelos inconversos?
 
La oración por nuestros seres queridos debe ser de la de mayor importancia en nuestras vidas.
Porque, si ese no eres tú, ¿entonces quién?
¿Quién orara fervientemente por la salvación de tú familia, si tú no lo haces?
 
Algunos creyentes piensan, “He testificado a mi familia por años... He vivido mi testimonio ante ellos fielmente.
Conocen mis conviccionesSólo tengo que entregárselos a Jesús ahora.”
Es cierto que necesitamos entregar a nuestros seres amados al ministerio de convicción del Espíritu Santo…
Pero confiar en el Espíritu no significa que abandonemos la oración urgente por nuestra familia.
Si dejamos de interceder por ellos, estamos diciendo, en efecto, “No hay esperanza.”
Confiar en el Señor significa justamente hacer lo opuesto.
 
Si realmente creemos en Él… para su salvación y liberación, rogaremos como hizo el oficial del rey:
- “Por favor, Jesús, ven ahora. Actúa rápidamente, antes que mi ser amado se pierda para siempre.”
- Por favor Jesús actúa rápidamente, antes que mi esposo se pierda para siempre…
- Señor, por favor actúa rápidamente, antes que mi hijo/a se pierda para siempre.
- Actúa rápidamente antes que mi papá/mamá se pierdan para siempre.
 
Tenemos que proteger a nuestros hijos con la oración, con la conciencia de que están en el mundo.
Hay que mantenernos con los puños bien cerrados para que el dominio de Dios siempre esté sobre ellos.
Sólo una oración agresiva y ferviente puede combatir los dardos destructivos que Satanás tira para arruinar nuestra familia.
 
Oraciones a medias no derribaran las fortalezas.
 
La palabra clave aquí es… Antes que mi hijo muera…
- Antes de que sea tarde…
- En otras palabras, antes que la oportunidad de Dios nos está dando se aleje.
 
Dile al que está a tu lado: No dejes que se pase el tiempo para traer a tu familia a los pies de Cristo.
 
Todas estas Palabras proféticas que Dios está soltado en distintas partes del mundo en estos últimos tiempos.… tienen la misma dirección: Darnos herramientas para salvar a nuestra familia.
 
Mt.7:24-27 = Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.
 
Habla de un hombre que edificó su casa sobre la roca. Esa es la persona que cuando la adversidad toca a la puerta de su casa, de su familia puede hablar con Dios y puede buscar, pedir y hallar…
 
Tenemos que ser sacudidos espiritualmente… y ponernos en serio con Dios y con la oración.
Y tenemos que quedarnos cerca de Jesús hasta que llegue de Él esa Palabra profética que cambie todas las cosas.
No te dejaré hasta que me bendigas…
 
 Vs. 50 = “Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.”.
 
Él había rogado a Dios y espero en Él en fe… y no se rindió hasta que recibió la promesa de la vida para su hijo.
 Estaba moviéndose en el mismo nivel de fe que se movió Jacob cuando luchó con el Ángel en Peniel.
 Cuando nos movemos en ese nivel de fe todo puede suceder.
 Para el que cree todo es posible…
 
Ese oficial del rey tomó la Palabra que Jesús soltó… y la sembró en su propio corazón.
 
Vs.50 = … Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive…
 
Cuando Jesús suelta una palabra de vida la muerte huye.
 
 -     No importa cuán muerto pueda estar el matrimonio…
-      No importa cuán muerta pueda estar la relación con tus hijos… o tus padres.
-      No importa cuán muerta pueda estar tú economía…
-      No importa cuán muerto puedas sentir tu cuerpo, o lo que los médicos dicen.
-      No importa cuán muerta sientas tu vida espiritual… o tú relación con Dios.
 
 Dios da vida dónde ya no la hay… y todo vuelve a revivir…
 
 Ro.4:17 = …Él cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son como si fuesen.
 
Y yo siento en mi espíritu que Dios al igual cómo le dijo a ese oficial del rey… hoy está le está diciendo a muchos aquí, hijo/a:
 -      Ve… porque tú hijo vive…
 -      Ve… porque tú matrimonio vive.
 -      Ve… porque tú cuerpo enfermo vive.
-      Ve… porque tú economía vive.
-      Ve… porque tú espíritu vive.
Y debes creerla porque al igual que esta historia… mientras caminas en fe… Dios te va a mostrar que Él lo hizo…
 
Vs.51-53 = Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive.
 
Diga conmigo: Está es la hora que Jesús me dice que lo muerto ahora vive…
 
Amén.

CAMPAÑA EVANGELISTICA 2010 EN IGLESIA EL SENDERO DE LA CRUZ

 Rev. Pablo Duque junto al Evangelísta Cauthemoc López

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